martes 1 de marzo de 2011
martes 31 de julio de 2007
EL POR QUÉ Y EL PARA QUÉ DE ESTE BLOG
lunes 30 de julio de 2007
LENGUAJES ARTÍSTICOS, EDUCACIÓN Y NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES (NEE)
Resulta imposible que en educación, y más aún en Educación Especial, no nos propongamos determinados objetivos desde donde partir y hacia donde llegar, pero llegar sin establecer un techo que pueda limitar hasta donde llegar con los aprendizajes a niños y niñas; por eso es que mi propuesta, concretamente, comienza aquí, con ellos, con un pequeño grupo de objetivos, pues debemos fijarnos metas en el corto, mediano y largo plazo e intentar de alguna manera arribar a ellas. Y aunque Uds. tengan que plantearse otros, muy distintos a los que yo les presento para esta especificidad, pues para cada caso, para ciclo o nivel, pueden variar, los míos están pensados para la integración y, luego, para el trabajo unificado entre ambas modalidades.
OBJETIVOS GENERALES:
- Lograr que los docentes puedan promover y aplicar instancias de integración e intercambio de aprendizajes entre ambas modalidades educativas, a partir de los distintos lenguajes del arte.
- Favorecer la correlación de las diversas asignaturas y el uso de sus respectivos lenguajes, en función de una integración creadora.
- Propiciar encuentros intermodalidades, de trabajo-juego-aprendizaje, para revalorizar en la comunidad educativa las posibilidades y perspectivas actuales del Área de Educación Artística.
- Resignificar el rol de las escuelas especiales en las diferentes propuestas de integración.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS:
- Posibilitar el acceso y la aplicación permanente de TODOS los lenguajes del arte en el curriculum de la educación especial.
- Promover el trabajo interdisciplinario, usando el área artística como eje vertebrador.
- Aplicar metodologías de trabajo que favorezcan los aprendizajes significativos y permitan la circulación y el intercambio de la información y los descubrimientos, entre todos los integrantes de los grupos.
¿Por qué es importante para niños y niñas el Área de Educación Artística?
El Área de Educación Artística -y las cuatro disciplinas involucradas al interior de ella (a diferencia de otras áreas y asignaturas pensadas antipedagógicamente o cómodamente desde lo estático, lo mecánico o lo repetitivo, desarrolladas con menos recursos o posibilidades para innovar en las propuestas)- nos plantea múltiples actividades de aprendizaje, amplias, ricas y diversas, que permanentemente ponen en juego la creatividad no sólo del alumno sino también la del docente. Sin embargo, si de contenidos a saber se trata, más allá de los contenidos conceptuales y de los procedimentales, los contenidos actitudinales que se promueven son los ayudarán a nuestros educandos a formarse y deenvolverse como ciudadanos libres y comprometidos, tolerantes, solidarios y responsables, respetuosos y participativos, capaces de roconocer sus dificultades y aprovechar al máximo sus posibilidades. Por todo lo anterior, el área elegida nos plantea nuevos desafíos integradores para la construcción del conocimiento, porque:
- Rompe con el individualismo al promover la grupalidad, la socialización de los hallazgos, la participación responsable y permanente, la discusión y los acuerdos consensuados en el trabajo y en la toma de decisiones.
- Elimina el juicio comparativo, al permitir diversas lecturas o miradas de un misma obra o producto artístico.
- Descarta los estereotipos, al favorecer la socialización de los hallazgos.
- Disuade la competitividad, estimulando la sensibilización y el crecimiento estético del sujeto.
- Promueve la búqueda colectiva y las soluciones creativas en grupalidad, analizando cada una de las propuestas de sus integrantes.
Esto hace que se desencadenen diversos mecanismos, que expresan múltiples y complejas capacidades, entre las cuales un papel primordial o protagónico lo cumple la imaginación creadora que va ayudando, guiando a los sujetos en la búsqueda de soluciones creativas. No obstante, si niños y niñas reciben una permanente estimulación, la actitud creadora podrá atravesar todas las áreas del saber, promoviéndose con ello una mejor sintonía entre mundo subjetivo y el mundo objetivo de cada sujeto de aprendizaje.
¿Dónde se perciben las mayores dificultades?
- En lo que se enseña y para qué se enseña (no es un fin sino un medio para llegar a una globalidad).
- En las metodologías aplicadas (aceptar sin cuestionarlas o conociéndolas a medias).
- En el paradigma imperante, que ha desvalorizado los lenguajes del arte en el curricuculum, manteniéndolo como disciplinas aísladas y subsidiarias.
- En la fragmentación del conocimiento (que no ha reparado en la gravedad de impartir o enseñar contenidos y disciplinas parceladas a niños y niñas que, en la mayoría de los casos, no pueden conectar los contenidos por sí mismos).
Entonces, los docentes, por ser quienes cumplimos el importantísimo rol de enseñar a aprender, para que niños y niñas puedan aprender a aprender, debemos, ante todo, considerar y preocuparnos, con la debida y responsable vigilancia epistemológica que la educación merece, qué se enseña, cómo se enseña y para qué se enseña determinada área, disciplina o contenido, puesto que con demasiada frecuencia advertimos:
- Áreas curriculares desvinculadas entre sí y fraccionadas mediante definiciones valóricas, tendientes a privilegiar una área determinada por sobre las otras, tales como áreas pedagógicas vs. área artística.
- Contenidos conceptuales poco o nada significativos para niños y niñas e impuestos por comodidad curricular.
- Contenidos conceptuales descontextualizados de la realidad de cada sujeto y homogeneización en su forma de ser transmitidos.
- Contenidos conceptuales aislados, desvinculados de las restantes áreas del conocimiento.
- Contenidos procedimentales previsibles.
- Contenidos actitudinales que no se desarrollan correctamente o se los evade.
- Actividades de aprendizaje poco o nada creativas.
- Estrategias de intervención recurrentes o agotadas en la comodidad.
DISTINTAS METODOLOGÍAS DE TRABAJO ¿Por cuál optar y por qué?
Metodologías para el trabajo áulico existen muchísimas, pero su elección (u opción) depende también de múltiples factores y no de decisiones apresuradas. Las diversas metodologías utilizadas para el trabajo con nuestros aprendientes, por supuesto que son muy importantes y no da lo mismo utilizar una u otra, pues, en ello incidirá o influirá en el éxito o fracaso de los aprendizajes.
Entonces, al igual que las estrategias (pedagógicas, cognitivas, situacionales, operacionales, etc.) y las distintas herramientas de enseñanza y aprendizaje por las que optamos y aplicamos en nuestra diaria práctica docente, las metodologías seleccionadas tendrán que estar debidamente exploradas, conocerlas a fondo y saber por qué y para qué las implementamos, para evitar aventuras sin retorno o las recurrentes "modas" pedagógicas y asegurarnos que los objetivos propuestos y las expectativas de logros se cumplan, es decir, que nuestros niños y niñas aprendan y modifiquen su estructura cognitiva.
Sabemos que todavía circulan en nuestras instituciones educativas prácticas docentes poco o nada democráticas, con altos índices de unidireccionalidad y autoritarismo, y poca o nula participación de los educandos, por lo que tendremos que poner especial énfasis en aquellas prácticas pedagógicas y metodológicas que nos ofrecen un grado más alto de democracia interna. Resumiendo, debemos relegar aquellas metodologías que IMPONEN desde el verticalismo y seleccionar aquellas que PROPONEN desde la acción y la reflexión.
En mi caso particular, lo que mejores y mayores resultados, en cuanto a logros, a construcción del conocimiento, fue, en primer lugar, la implementación del TALLER o, si así lo preferimos, el AULA-TALLER, por tratarse de uno de los métodos globalizadores que me ofrecía más posibilidades y que nos propone estrategias de acción desde un enfoque cognitivo integral; de allí se desprendieron los "Centros de interés" y los trabajos rotativos en grupos y subgrupos, etc., es decir, con esta metodología agrupamos y articulamos los tres tipos de contenidos de aprendizaje a saber (conceptuales, procedimentales y actitudinales), en directa relación con los intereses inmediatos de nuestros aprendientes, considerando, al mismo tiempo, experiencias individuales y grupales para llegar a la concreción de los aprendizajes, que le permitirán modificar su estructura cognitiva.
Debemos recordar que el TALLER ( y sus diferentes formas de llevarlo a cabo) es un espacio compartido, de labor conjunta (entre alumno y alumno, entre alumnos y docentes, entre docente y docentes, etc.), donde se trabaja, se investiga, se discute, se elabora y se transforma algo para ser utilizado en ese momento y en otros posteriores. O sea, es un error muy extendido pensar el taller como algo para producir un "objeto" (plástico, sonoro, etc.), cualquiera que sea, como una meta final y allí, con esa producción, culmina todo, se acabó el taller y nos vemos mañana.
En el Aula-taller se privilegia, entonces, el aprender haciendo y el trabajo en comunidad, en grupos y subgrupos, donde también habrá espacio para la pregunta, la exposición, la reflexión y un recuento de los pasos ejecutados, de los procesos involucrados hasta llegar al producto, pero desde donde se podrán seguir explorando en otros, en nuevos contenidos, en próximas jornadas de trabajo.
La metodología de taller, tiene diversas fases. Aquí sugiero y les dejo algunos pasos que esta práctica implica:
- Se aprende haciendo, pero también por descubrimiento.
- Es participativa e inclusiva.
- Genera preguntas y promueve explicaciones propias, a medida en que se avanza en el trabajo.
- El niño aprende a sacar conclusiones y a construir hipótesis posibles.
- Promueve el trabajo interdisciplinario.
- Se aprenden nuevos roles y se aprende a rotar en ellos.
- El niño aprende a tomar iniciativas y a responsabilizarse por el trabajo individual y grupal.
- Se modifican las relaciones docente-alumno, alumno-alumno, etc., por la tarea y la puesta en común.
- Es de carácter globalizador e integrador de las prácticas pedagógicas.
- Permite tanto la conformación aleatoria de los grupos, como también por intereses
- comunes o afinidad, por lo que también se promueve la aceptación y la inclusión.
- Implica la búsqueda y la utilización de técnicas adecuadas.
- Permite y promueve la búsqueda de soluciones creativas.
- Exige compromiso individual y grupal, y favorece la solidaridad entre sus integrantes.
- Es una metodología que permite, a cada momento, discutir, llegar acuerdos, hacer, investigar, organizarse, aprender, opinar, resolver, respetar al otro, buscar nuevas respuestas, compartir y socializar.
- Se pueden descubrir múltiples formas para resolver un mismo problema
- Se logran diversos grados de responsabilidad, tanto con las tareas individuales como las grupales.
- Promueve, permanentemente, la curiosidad.
- Permite exteriorizar y afianzar lazos de confianza con el grupo.
Se promueven y fortalecen los nuevos vínculos relacionados con el trabajo grupal.
viernes 27 de julio de 2007
¿QUÉ SON LAS NEE?
Cuando hacemos referencia a las NEE, Necesidades Educativas Especiales, hablamos de aquellas necesidades que no pueden resolverse por los medios y los recursos metodológicos, didácticos y pedagógicos que utiliza la Escuela Común, es decir, las Necesidades Educativas Comunes (NEC), donde se comparten aprendizajes esenciales para la socialización, los conocimientos y el desarrollo personal de niños y niñas. No obstante, al hablar de NEE, nos encontramos ante un problema que cuesta bastante definir, porque detrás de dicha descripción existe confusión y también se advierte ignorancia, desinterés y facilismo. Actualmente, con bastante ligereza, todo niño que presente algún grado de dificultad en los aprendizajes, por muy leve a veces parezca, será un posible alumno de la Escuela Especial, por lo tanto se lo catalogará como un niño con NEE. Y no precisamente porque siempre necesite de estas instituciones; esto es, lisa y llanamente, porque nadie quiere hacerse mayores problemas con un niño que no está en condiciones de aprender con los métodos, las pedagogías y las didácticas tradicionales, y muchos colegas, soberbia mediante, no quieren cuestionarse ni sus prácticas docentes, ni las metodologías, ni las herramientas, ni las estrategias, ni las formas ni los criterios de evaluación, etc. Es más operativo dejarlo abandonado a la deriva (bajo el supuesto "no puede"), para que otro se haga cargo del problema. Así, en honor a lo anterior, a estos niños y niñas se los tilda con los diversos motes existentes para una misma problemática (de acuerdo a la época), que han ido variando con el paso del tiempo. De esta forma, muchas veces por desconocimiento, se los "diagnostica", a la ligera, como disléxicos, afásicos, dislálicos, limítrofes, profundos, moderados, etc., y allí empieza el eterno peregrinaje de los padres. Hoy, la moda imperante, la última novedad, es considerar a cualquiera que se distraiga, o que le cueste mayor esfuerzo poder concentrarse, como un niño con Sìndrome de Déficit Atencional (SDA), y no se consideran las distintas capacidades, los diferentes estilos cognitivos, los intereses particulares, los tiempos y formas diferentes para aprender a aprender,ni la motivación. Recordemos que los maestros y profesores, de todas la especialidades deben, obligatoria y mancomunadamente, consultar y cooperar con el gabinete técnico-pedagógico y brindarle a éste los informes de seguimiento requeridos y necesarios para un trabajo en conjunto, que pueda ayudar a resolver o facilitar la orientación a los padres. Pero esto no los faculta a los docentes, excepto que posean otros estudios complementarios, a diagnosticar. No obstante, ninguno de estos colegas, que se atribuyen desde el desconocimiento el poder de ofrecer un diagnóstico al "ojo" y sembrar la duda, se tomó el tiempo suficiente para investigar o comenzar a confeccionar un seguimiento responsable de situación de porqué aquel niño no habla, porqué el otro no atiende, porqué confunde las letras, etc. Y lo más fácil, hoy en día, es derivar a la Escuela Especial. Y, como bien sabemos, la escuela especial no es para todos o cualquiera, tiene a un universo delimitado, específico, al cual atender. Resultado: nuevos expulsados del sistema, porque no tienen un lugar, se los arrebataron, y la Escuela Especial no los puede recibir, porque simplementeno tienen o no presentan los problemas que esta escuela atiende. Las NEE, a veces mal llamadas necesidades educativas especiales, históricamente han sido relegadas a escuelas diferenciales, que trabajan a "puertas cerradas" de las demás escuelas de sistema educativo, quedando totalmente desvinculadas de la realidad imperante al interior de las escuelas comunes, en detrimento de una educación inclusiva, pensada con equidad e igualdad de oportunidades para todos. Por lo tanto, es habitual que encontremos un sistema educativo expulsivo, fraccionado entre estas dos modalidades opuestas, sin que se planteen o promuevan instancias de participación, inclusión,de acercamiento, ni demasiados esfuerzos para que los alumnos de escuela común y especial puedan vincularse, conocerse, concretar y compartir espacios comunes de trabajo o intercambiar experiencias educativas significativas para ambas, pensadas como una nueva alternativa pedagógica, desde donde todos, igualmente, van a aprender y se van a beneficiar:
a) el niño de la escuela especial, al no sentirse con el techo cognitivo impuesto, presionado por el permanente "no puede".
b) el niño de la escuela común, al comenzar a convivir con la diferencia como algo cotidiano.
NUEVOS PARADIGMAS, OTRA EPISTEMOLOGÍA, NUEVOS APRENDIZAJES SIGNIFICATIVOS PARA TODOS
En educación, tanto en el plano general como en el específico, es imperioso romper con determinados paradigmas existentes, anquilosados, que aún persisten como áurea formula. No es extraño, pues, ver a la Educación Especial, como algo que todavía merece ocultarse, apartarse de ella por si es contagiosa, segregar, convertir a estas instituciones en los nuevos leprosarios. El positivismo, desafortunadamente para las escuelas y para nuestros aprendientes, no ha muerto. Todavía se enseñorea por las aulas de muchos prestigiosos establecimientos educativos, que sólo consideran inteligentes a todo aquel que puede resolver ciertas fórmulas matemáticas y donde el arte y sus disciplinas son únicamente un adorno más o está pensado para la "fiestita escolar". No obstante, cuando niños y niñas presentan algún impedimento o directamente no aprenden, no se buscan otras fomas alternativas para que esos niños y niñas puedan aprender a aprender, y todo aquel que presenta o manifiesta alguna dificultad es mirado con desconfianza, aparecen las tan temidas etiquetas (no puede, no alcanza, no tiene pensamiento abstracto, no comprende, no puede simbolizar, etc.); finalmente, lo evalúan con idénticas técnicas -los test, iguales para todos- y se sacan el problema de encima: ¡lo envían a la escuela especial! Allí sí tendrá un lugar, allí sí lo podrán atender y se le respetarán los tiempos individuales, allí sí podrá pasar cuánto tiempo quiera, sin enviarlo a proceso, sin hacerse mayores problemas: ¡Es discapacitado! Existe un gran desconcierto en las escuelas, en todas, y mientras los docentes no nos sentemos a intercambiar y discutir experiencias, necesidades y realidades extremas que vivimos y que nos afectan a todos por igual, el sistema educativo - al igual que ambas modalidades (común y especial)- no va a avanzar ni se producirán los grandes cambios que precisamos y la brecha entre capacitados y discapacitados se hará, cada vez, más perceptible y más profunda. Entonces, como la discapacidad nos atañe a todos como sociedad en su conjunto, mientras no expulsemos de nuestra vida profesional (y de la personal, también) el "no me importa", "el yo no me meto", "el a mí no me toca", "a mi no me llega", "ese no es mi problema", "yo no estudié para eso" y finalmente cambiemos el individualismo por la solidaridad, todo será un barniz sobre otro, parche sobre parche. Y el problema se mantendrá como hasta ahora: dividido. Hoy, inmersos en pleno siglo XXI, cuando en educación pareciera que todo y cualquier cosa tienen exacto valor, cuando se aplican insensatas políticas de ajuste sobre ella, que la pauperizan aún más, donde cualquier modelo emergente - aunque se sepa fracasado- se importa y se impone (y por Ley debe ser aceptado y aplicado) sin consulta y desconociendo si será útil para nuestra realidad (económica, social, geográfica, etc.), cuando advertimos que por los influyentes medios masivos, hoy en manos de grupos corporativos, se nos entregan pautas de convivencia abyectas y confusas, que privilegian la competitividad, la efectividad, la eficiencia, la eficacia y la holgazanería intelectual, y que las mismas penetran en las escuelas y se multiplican, dando origen a mayor segregación y violencia, más que nunca debemos bregar e inclinarnos por una postura epistemológica superadora, inclusiva, amplia y democrática, donde podamos trabajar desde la complejidad y la incertidumbre, una epistemología que permita reencontrarnos con la condición humana, que valore el conocimiento y que nos enseñe, con urgencia, a transformarnos en ciudadanos pensantes, ciudadanos críticos, tolerantes, reflexivos, participativos y, por sobre todo, democráticos.
LAS PRÁCTICAS DEMOCRÁTICAS NOS PERMITEN CRECER
Como sociedad abierta y plural, no podemos seguir encerrados en prácticas retrógradas y mezquinas. Sabemos que cualquier niño, por cualquier circunstancia -directa o indirecta- puede nacer con alguna discapacidad o convertise en discapacitado en cualquier etapa de la vida, incluso por alguna enfermedad o accidente.Esto es lo que tenemos que entender como educadores. Tal vez no todos estamos preparados para enfrentar este trabajo y esta particular problemática, pero a cualquiera nos puede llegar el momento de tener que convivir con cualquier tipo de NEE, y para eso tenemos estrategias de intervención ante algún posible caso. Por lo tanto, las escuelas comunes deberían dar el gran salto y preocuparse y acercarse más a las escuelas especiales, pues hay mucho por hacer y aprender (y resolver) en conjunto. Los padres, por su parte, deberían aceptar (y exigir) que en las escuelas de sus hijos hubiera un porcentaje significativo de niños y niñas en integración, aunque sea en pequeños espacios curriculares, en vez de poner tantos reparos injustificados a estas prácticas. Los directivos, finalmente, tendrían que dejar de justificarse, para comenzar a planificar actividades con las escuelas especiales del sector. Sólo así podremos hablar de una educación y de un sistema educativo en y para la democracia. He aquí, algunos aspectos básicos para tener en cuenta en defensa de estas prácticas: los educandos de la escuela especial, dejarán de sentirse estigmatizados o considerados los "bichos raros" y también encontrarán espacios de aprendizaje donde no se van a sentir "discapacitados", que "no pueden", como en el caso de las disciplinas artísticas.
Los de la escuela común, en tanto, al compartir espacios pedagógicos comunes, comienzan a convivir con la "diferencia", a entender la "diversidad" y aprenden más acerca de la "tolerancia", convirtiendo al otro, al diferente, en un "nosotros", en un "igual".
Los aprendientes, de ambas modalidades educativas, comienzan a poner en práctica nuevas actitudes, frente al/los otro/s y desarrollan:
- Respeto por los tiempos individuales
- Aceptación de las diferencias
- Solidaridad
- Cooperación
- Tolerancia
- Actitudes democráticas.
Sin embargo, el mayor peligro lo encontramos cuando a niños y niñas con NEE se les coloca, dentro de su propia institución, un tope mutilador, un "techo", hasta donde llegar con sus aprendizajes, cuando en realidad deberíamos partir de un piso, de una base que todos y cualquiera de nuestros educandos posee. Es imperioso, entonces, expulsar el "no puede", "no lo logra" y todas aquellas etiquetas utilizadas cuando no se quieren probar otras herramientas, nuevas estrategias para alcanzar el aprendizaje significativo.
EJES TRANSVERSALES Y CONTENIDOS CONCEPTUALES: ALGUNOS PUNTOS EN COMÚN
EL ÁREA DE EDUCACIÓN ARTÍSTICA
*Esta ley, basada en el fracasado modelo educativo español, acaba de ser derogada por la Ley Nacional de Educación. Esperamos con ella, todos los docentes de Educación Artística, poder contar con los cargos necesarios y con los nombramientos en cada una de las disciplinas que involucran dicha área curricular, o sea, que existan en cada una de las escuelas, en cada uno de los niveles y modalidades de nuestro sistema educativo profesores de Educación Musical, Artes Visuales, Expresión Teatral y de Teatro de Títeres, Expresión Corporal, Danzas (clásica, folclórica, etc.),y, por qué no, docentes de audio, cine y video. Allí sí podremos hablar de una Área de Educación Artística, como una globalidad.
LA INEVITABLE DESPEDIDA

Necesitaba escribir una propuesta muy amplia, diferente, que estuviera al alcance de todos nosotros, donde pudiéramos interactuar y compartir desde lugares apartados. Por eso es que deseo conocer si esta propuesta les ha servido para el trabajo áulico, si les ha dejado alguna inquietud o si los ha motivado para introducirse y buscar en la bibliografía sugerida, entonces ha cumplido con lo que desde su primer momento me propuse realizar, aportar con lo poco desde mis conocimientos, desde mi práctica docente al interior de la Escuela Especial, entregarles herramientas y/o experiencias áulicas, mostrarles mucha bibliografía y recursos distintos, para que esta página les pudiera servir como un referente cuando intenten o tengan que realizar actividades artísticas con los aprendientes, nuestros alumnos.
Quiero decirles, confesarles, que me siento afortunado de haberme realizado en una profesión tan antigua (quizás esta sí sea la más antigua del mundo), que formó parte de mis primeros juegos infantiles, pues, aunque parezca gracioso, crecí jugando "al profesor", con alumnos imaginarios y una pizarrita que transportaba de un lado a otro. Entonces, mi juego fue premonitorio, porque al representar aquellas escenas con alumnos imaginarios, a los que pasaba lista, les revisaba y corregía sus tareas y les enseñaba a leer, estaba "haciendo teatro", representando ante los ojos de un público que yo no había elegido, pero que me miraba jugar, tal cual lo haría años más tarde el público infantil que asistía a mis espectáculos. Estos juegos, ambos, se me hicieron realidad: SOY ACTOR y SOY DOCENTE ¿qué más puedo pedir?
Lo que sí, aún, no sé con seguridad, es si soy un buen actor y si soy un buen docente. Eso lo podrán decir los niños que me vieron alguna vez actuar y mis alumnos, los actuales y los anteriores, los primeros, aquellos niños y niñas cuando trabajaba también en la antigua escuela primaria. Sí me queda claro que todo lo que he hecho en mi vida profesional lo he realizado con ganas, con responsabilidad y, por sobre todo, con pasión. Y eso se me nota, pues necesito tomar partido, enfatizar, mancharme, exponerme e incluso discutir y pelearme por lo que considero un derecho y no un favor, una obligación nuestra y no una dádiva del sistema. En educación, queridos compañeros, las "medias tintas", las indefiniciones, el descompromiso o los acomodamientos para quedar bien, hoy, ya no nos sirven. Amo mi trabajo y quiero que se respete y dignifique la profesión docente, el rol del enseñante, el lugar social que le corresponde al acompañante cognitivo.
Me siento altamente comprometido y feliz con lo que hago y pretendo seguir haciendo por otros tantos años más y sé, estoy convencido, que algún día quiero jubilarme en esta profesión, de la cual me siento orgulloso. Necesito, como imperativo, seguir construyendo y exhortando a las nuevas generaciones de docentes a continuar el legado maravilloso de educadores tan magníficos y comprometidos con la tarea de enseñar a aprender, como fueron las recordadas hermanas Olga y Leticia Cossettini, Rosita Ziperovich, Mabel Condemarín y el extraordinario pedagogo Paulo Freire, entre otros.
Ahora, sólo me resta dejarles mi correo electrónico, por si en algún momento se quieren comunicar conmigo o para que cuando quieran -o puedan- me cuenten qué están haciendo, cómo les va en la propuesta de trabajo que se han impuesto o, simplemente, si quieren consultarme, invitarme a dictar alguna jornada de capacitación o, por último, para intercambiar entre todos nuestras experiencias innovadoras: gadatipe@cablenet.com.ar
Les agradezco a todos los visitantes de este sitio el tiempo que se han tomado en bajar la página. Si el material que aquí aparece les es útil, cópienlo, imprímanlo, difúndanlo, recórtenlo, hagan con él lo que quieran, que para eso lo he publicado en la red y forma parte del material que muchas veces he expuesto en los cursos de perfeccionamiento y capacitación. Ahora, si por el contrario, necesitan modificarlo, porque no comparten mis criterios o porque tienen una propuesta educativa diferente, entonces, compañeros, ¡adelante! bienvenidos sean los cambios, las críticas constructivas y los aportes de todos, que son los que nos permiten seguir creciendo y ampliando nuestras fronteras del saber.
Un fraternal abrazo para todos Uds., muchas gracias por compartir conmigo estas líneas y será hasta siempre.
Prof. Lic. Daniel Tillería Pérez.